lunes, 18 de enero de 2010

CURRÍCULO DEL SUBSISTEMA DE EDUCACIÓN INICIAL BOLIVARIANA


Este currículo se encuentra estructurado por orientaciones teóricas y organizativas.
Donde la orientación teórica se apela a un conjunto de elementos de orden teórico, organizacional y funcional, en los cuales se sustenta la construcción curricular de este subsistema fundamentada en una visión humanista social, parte de una concepción del desarrollo como un proceso que se produce a lo largo de toda la vida y que se origina por la combinación de estructuras biológicas (lo genético) y las condiciones sociales y culturales (ambiente); de manera que, pueda afirmarse que el desarrollo social de la persona (relación herencia - ambiente) determina la condición humana.

Caracterización del proceso de aprendizaje según la cual, éste se desarrolla en espacios y tiempos favorables para cada sujeto, adecuados a las diferentes potencialidades, intereses, aspiraciones, edades, ritmo, temperamento y género de cada niño y niña; proceso que debe partir de los conocimientos previos que poseen éstos y éstas.
El proceso de aprendizaje debe tener continuidad a fin de favorecer un adecuado desarrollo de los niños y las niñas; tarea para la cual se requiere del empleo de diversos recursos lúdicos didácticos, métodos y estrategias que permitan propiciar dicho desarrollo en espacios de interacción entre niños, niñas, familias, maestros y maestras, en el marco de la interculturalidad como principio de convivencia.

Donde se permitan promover experiencias de aprendizaje que permitan formar al nuevo ciudadano y la nueva ciudadana desde las primeras edades, con principios, actitudes, virtudes y valores de libertad, cooperación, solidaridad y convivencia; a un ser humano relacionado con su contexto histórico-cultural, atendiendo al carácter multiétnico, pluricultural, plurilingüe e intercultural de la sociedad venezolana.

Para el logro de sus propósitos, la Educación Inicial Bolivariana, recurre a la articulación de los aprendizajes y los elementos afectividad inteligencia y lúdico.

La afectividad tiene como fin potenciar el desarrollo social, emocional, moral, cognitivo y del lenguaje del niño y la niña de 0 a 6 años; razón por la cual resulta esencial que esté presente en todas las actividades y momentos que se planifiquen en la práctica educativa.

El juego, brinda a éstos y éstas la posibilidad de aprender con los otros niños y las otras niñas, de utilizar las propias estrategias de resolución de problemas desde puntos de vista diferentes, encontrando soluciones comunes, convirtiendo a los conocimientos en un desafío que contribuya a fomentar la confianza y la alegría, porque abre nuevas interrogantes que favorecen el desarrollo de nuevas capacidades.


La inteligencia se orienta a desarrollar las potencialidades físicas, psicológicas e intelectuales que trae el niño y la niña al nacer y que los y las vinculan con el mundo físico, cultural y social. Por ello, es importante que la educación del niño y la niña en los primeros años de vida ofrezca oportunidades que favorezcan el fortalecimiento de los sentidos, las emociones, el lenguaje, la afectividad, las relaciones, en cantidad y calidad, que les permitan desarrollar al máximo sus potencialidades. De manera que, mientras más sistemáticos sean éstos y mientras más temprano se inicien, mejores resultados se obtendrán.

Las orientaciones organizativas se fundamentan en los objetivos generales y específicos de cada división de este subsistema así como lo abarca de manera global, es decir que buscan la formación de niños y niñas sanos, participativos, creativos, espontáneos y capaces de pensar por sí mismo promoviendo el desarrollo pleno de sus potencialidades, favoreciendo el desarrollo de su identidad, promoviendo la formación de hábitos (alimenticios, higiene personal, descanso recreación y convivencia) propiciando la conciencia ambientalista y el uso de la tecnología de acuerdo al contexto y así la adquisición progresiva de los procesos matemáticos de acuerdo a la relación de su ambiente y cultura. Fortalecer a las familias en su formación para mediar en el desarrollo y el aprendizaje, dentro de un proceso de corresponsabilidad dirigido a mejorar su calidad de vida.

Perfil del maestro: el maestro y la maestra del subsistema de Educación Inicial Bolivariana, se caracteriza por enfatizar el amor y el respeto cotidiano; así como por su alta capacidad de expresión de sentimientos, sensibilidad e interacción social. Es un profesional que está consciente de su vocación para el ejercicio de la docencia, congruente en su sentir, pensar y actuar; con altos niveles de conciencia y responsabilidad, tanto de sí mismo y sí misma como de la realidad física y social donde se encuentra. Además, es una persona poseedora y promotora de una conducta ética, moral, social y cultural cónsona con los valores locales, regionales y de la nacionalidad venezolana; así como de habilidades para comunicarse con el colectivo comunitario, en tanto posee una sólida conciencia.

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